El futuro de muchas fintech en latinoamericanas está pasando una etapa crucial. Si bien, en el último tiempo las financieras tecnológicas han gozado de cierta ventaja sobre la banca tradicional, al ser entidades puramente digitales. La crisis económica mundial producto de la pandemia las está obligando a enfrentar enormes desafíos que podrían afectar su futuro.


Morosidad de los pagos

A la fecha el COVID-19 ha arrasado con 41 millones de trabajos en Latinoamérica según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Las cuarentenas en la región han provocado efectos económicos que se han convertido en una verdadera prueba de fuego para muchas financieras tecnológicas. Esto ha generado incremento de la morosidad de sus usuarios de tres a cuatro veces los niveles pre-pandemia, comúnmente en créditos a personas de ingresos emergentes, ya que muchos de ellos no cuentan con la liquidez suficiente para pagar sus créditos.

Adicionalmente al aumento del incobrable, dado el alto costo de los créditos de las fintech B2C (business to consumer) en los principales países de la región, la demanda por nuevos préstamos ha experimentado una desaceleración muy fuerte, y ha comenzado una fase de renegociación de los mismos mediante períodos de gracia y plazos extendidos. Esto es clave ya que la probabilidad de recuperación de un crédito decrece enormemente en la medida que la persona no paga dos y tres cuotas consecutivas, y más aún considerando la incertidumbre sobre la duración de los efectos de la pandemia.

Para este tipo de situaciones las fintech deben asegurar los procesos de contactabilidad de sus usuarios, donde los canales digitales están demostrando tener gran efectividad. Adicionalmente, el uso de fuentes de datos alternativos puede ser de gran ayuda para monitorear a las personas en medio de tanta incertidumbre.


Fraude transaccional

A comienzos de este año era prácticamente inimaginable pensar que gran parte del comercio físico estaría cerrado por meses, y que estrepitosamente el proceso de digitalización se aceleraría en toda la región. MasterCard, en su último informe publicado en mayo, señaló que dos tercios de los latinoamericanos usan menos dinero en efectivo. Lo que revela una masiva migración de consumo al comercio online, que en consecuencia, también ha repercutido en el aumento del cibercrimen.

El informe de Webroot 2020 sobre ciberamenazas, señala que ha aumentado un 640% los fraudes online relacionados con el phishing y el web skimming. Las circunstancias actuales han hecho que millones de usuarios bajen su resistencia a la digitalización. En efectos prácticos, el uso de los canales digitales de pago y el comercio electrónico, les ha permitido a las personas evitar puntos de contacto con el coronavirus. Sin embargo, un número importante de usuarios recién se está familiarizando con este tipo de consumo, lo que hace que sean potencialmente más vulnerables para caer en fraudes transaccionales.

El principal desafío del comercio electrónico es asumir la responsabilidad de asegurar la protección digital de los usuarios. Recordemos que las fintech basan principalmente su crecimiento en el capital reputacional que está atribuido a la seguridad que brindan sus servicios y en la experiencia de los usuarios. El reto de las compañías no es sólo simplificar y mejorar las transacciones, si no que, además, es evitar que sus clientes se sientan indefensos.

En países como Chile, el gobierno ha instaurado nuevas leyes que reglamentan el riesgo de fraude a través de canales digitales, el que será 100% asumido por las entidades financieras. Este importante cambio de paradigma, abre un nuevo frente como el auto-fraude: el fraude ideado por el mismo afectado, donde nuevamente los datos alternativos entregan mucha información relevante a la hora de detectarlo.


Identidad

El escenario actual es dramático para muchas industrias, sin embargo, para los servicios financieros tecnológicos y en general para las plataformas en Internet, se ha convertido en una oportunidad de crecimiento. Por una parte, las fintech atraen a un público que muestra cierta resistencia a la banca tradicional y desea probar nuevas opciones, y por otra parte, entregan oportunidades a personas que no tienen acceso al buró de crédito tradicional.

Actualmente en la captación de nuevos clientes las fintech se están enfrentando con mayor regularidad a fraudes de identidades sintéticas o suplantación, y fraudes por cambio de SIM en su dispositivo móvil. Ante este desafío las compañías deben responder con velocidad y verificar la identidad de manera efectiva, sin generar fricción adicional al usuario final. Deben estar respaldadas por un sistema de análisis de datos que arroje información en tiempo real. .

La data alternativa como solución a los problemas

El uso de data alternativa les permite a diferentes entidades financieras mejorar los procesos de validación de datos de los clientes, como información sobre perfil, actividad económica, patrones de comportamiento, ubicación y capacidad adquisitiva, entre otros. Datos que en un modelo predictivo de riesgo o fraude aportan de manera efectiva e instantánea.

La creación de modelos analíticos a partir del uso de datos alternativos, y en particular datos Telco, ha demostrado una excelente capacidad predictiva para identificar fraudes transaccionales, verificar identidad y otros datos en procesos de originación, transacción, y clasificación de riesgo crediticio.

La capacidad que tengan las fintech de poder predecir y actuar de forma flexible ante los diferentes retos que están y van a enfrentar por la situación económica mundial está determinada exclusivamente por la calidad de los datos que sean utilizados en sus modelos analíticos.  Ante las enormes presiones impuestas por la pandemia, deben apalancar sus habilidades digitales y usar las fuentes de datos Telco, no solo para mejorar sus indicadores y colocaciones, si no que para sobrevivir.

La capacidad que tengan las fintech de poder predecir y actuar de forma flexible ante los diferentes retos que están y van a enfrentar por la situación económica mundial está determinada exclusivamente por la calidad de los datos que sean utilizados en sus modelos analíticos.  Ante las enormes presiones impuestas por la pandemia, deben apalancar sus habilidades digitales y usar las fuentes de datos Telco, no solo para mejorar sus indicadores y colocaciones, si no que para sobrevivir.

Acerca de Tiaxa

Tiaxa es una empresa experta en análisis de datos para la industria de telecomunicaciones, entidades financieras y otros verticales. Durante más de dos décadas ha sido el principal proveedor de servicios transaccionales para las operadoras móviles más importantes de Latinoamérica y Asia, y hoy en día desarrolla soluciones a partir de data alternativa para optimizar procesos de identidad digital, predicción de fraude, morosidad y riesgo crediticio en la industria financiera.